Valentina Sokolovska o la ahogada

En las noches de luna llena suceden asuntos que solo competen a las criaturas sobrenaturales: muertes inexplicables, hechizos de amor, maldiciones… Es así como la Rusalka abandona cada noche las profundidades del lago en el que se ahogó esperando que un joven apuesto le ayude a encontrar el alma en pena de su malvada madrastra, que ha mudado su apariencia para confundirse con una joven más de su séquito espectral que baila y juega bajo los rayos de luna mientras ella desgrana su enorme tristeza.

Julio es un joven enamorado de un imposible, Itzia, la hija del ama de llaves del marquesado. Cuando el marqués se entera de que su hijo se ha enamorado de la humilde y, además, extranjera, Itzia, la expulsa a ella y a su madre de la casona familiar. Julio debe casarse con la hija de un conde para así asegurar el futuro de un linaje puro y extenso. Y en problemas enconómicos.

Es entonces cuando Valentina Sokolovska aparece en escena, una cocinera ucraniana que porta consigo múltiples secretos y que será la mejor aliada de Julio, el hijo del marqués.

Este relato está inspirado en el cuento clásico de Nicolai Gogol “Noche de mayo o la ahogada”, que nos remite a una leyenda ucraniana sobre las almas de la ahogadas en un lago helado y su eterna búsqueda de la paz. Pero también es un relato que habla sobre la inmigración y las dificultades que pasa quien lo abandona todo para embarcarse a un nuevo mundo que quizá le niegue las pocas posibilidades que tenga.