El Beso del Lobo

Londres, 1898. Diez años después de los crímenes de Whitechapel una oledada de asesinatos azota de nuevo el barrio. Ya no se trata de prostitutas, ahora son jóvenes adineradas las que aparecen en los sucios callejones con el rostro desfigurado y el cuello arrancado.

El inspector Mark Timberland es el encargado de desentrañar los secretos de los nuevos asesinatos, pero pronto descubrirá que su pasado está envuelto en un halo de recuerdos angustiosos directamente relacionados con los crímenes.

Este relato recoge el ambiente de Whitechapel a finales del siglo XIX, donde el crecimiento industrial condenaba a las capas más bajas de la sociedad a convivir con prostitución, alcoholismo, peleas, fumaderos de opio… cuando no directamente con crueles asesinatos. Homenajeando a Arthur Conan Doyle, “El beso del lobo” es, sin embargo, la historia de un camino hacia la locura donde la verdad, los recuerdos y los sueños se entremezclan, terminando por convertir el relato en un juego de realidades, y a su protagonista en una vícitima más de los mosntruos que produce el sueño de la razón.